Una canción te puede alegrar, entristecer, te puede absorver o simplemente la puedes odiar. Hay un gran abanico de música que no me gusta demasiado, que suena siempre igual, que tiene una misma estructura y que está enfocada a un público, bajo mi punto de vista, conformista, que no indaga, que sólo escucha lo que le dan.
Pero, ¿y las canciones?
Hay canciones complices, que con sólo oirlas puedes asociarlas a una persona, a tu chica o a un amigo.
Canciones que dicen todo o canciones que no dicen nada. Canciones para tu casa, canciones para dormir, canciones para soñar... Canciones que se convierten en símbolos y con un par de acordes puedes saber que se celebra, que época del año es, o muchísimas otras cosas. Canciones para cada momento.
Esta me pone contento... muy contento!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Hey, no sabía que tuvieras blog. ¿Sabes quién soy?
Publicar un comentario